RESEÑA: PARÍS- EDWARD RUTHERFURD

FICHA TÉCNICA:
Título: París.
Título original: París (the novel).
Autor/a: Edward Rutherfurd.
Editorial: Rocabolsillo.
SINOPSIS:
“París
se desarrolla a través de historias de pasiones, lealtades divididas y secretos
guardados durante años de personajes tanto ficticios como reales, con el
escenario de esta gloriosa ciudad como fondo. Desde la construcción de Notre
Dame a las peligrosas maquinaciones del cardenal Richelieu; de la
resplandeciente corte de Versalles a la violencia de la Revolución francesa y
las comunas parisinas; del hedonismo de la Belle Époque, cuando el movimiento
impresionista alcanza su cénit, a la tragedia que supuso la Primera Guerra
Mundial; de los escritores de la Generación Perdida de los años 1920 a los que
se podía encontrar bebiendo en Les Deux Magots a la ocupación nazi, los
luchadores de la Resistencia y la revuelta estudiantil de mayo de 1968. Una
novela que es en realidad un mosaico impresionante, sensual y arrebatador”.
OPINIÓN PERSONAL:
Para los que no me conozcan,
antes de leer esta reseña deberían saber algo muy importante sobre mí: estoy
total y absolutamente enamorada de la ciudad de París.
Bien, pues como podréis imaginar,
a alguien que le encante tanto la ciudad, su historia y su arte, la noticia de
que existiera un libro que se titulaba PARÍS, le iluminó el corazón. El
problema fue que cuando sacaron el libro en tapa dura era MUY caro. Hasta estas navidades del 2014, que sacaron una edición más barata en
bolsillo no pude comprarlo. La novela
cuenta con más de 800 páginas, por lo que es una lectura que me he llevado su
tiempo, uniéndolo a otra serie de contratiempos que no me han dejado leer mucho
en estos dos primeros meses del año.
La trama del libro comienza en el
parís de 1875 y corre hasta 1968. Aun así, la línea temporal de la novela no es
continua y va dando saltos en el tiempo hacia atrás, llevándonos por ejemplo
hasta la Baja Edad Media o hasta la época del Terror tras la Revolución
Francesa, pasando por la vida de la corte en Versalles en los siglos XVII y XVIII. El
motivo de tan curiosa trama, se debe a que los protagonistas de la historia son
familias, familias parisinas que han prevalecido desde los tiempos de la Edad
Media hasta prácticamente la actualidad. Algunas de las familias que juegan un
papel más importante en la novela son la familia Gascon, la familia Le Sourd,
la familia De Cygne o la familia Blanchard entre otras. Al ir dando
constantes saltos en el tiempo, la novela cuenta con un árbol genealógico de
cada una para hacer menos liosa la lectura. Yo debo confesar que de vez en
cuando he necesitado consultar el árbol
genealógico para retomar las historias o cuando me encontraba perdida sin saber
quién era quien en cada familia.
Volviendo a la historia, en ella
se puede apreciar el día a día o más bien la vida de cada una de estas familias
y las conexiones que tienen los miembros de cada una con las otras (tanto en la
línea principal que corre desde 1875 hasta 1968, como en los saltos en el
tiempo que se dan y que ayudan a atar muchos cabos sueltos respecto a las
actuales familias). Todo esto tiene como marco la ciudad de París en la que no
solo vivirán sus vidas familiares, amorosas y amistosas, sino que estarán
estrechamente relacionadas con hitos históricos reales y personajes reales del
París de la época que les ha tocado vivir. Se verá como ciertas situaciones históricas reales
afectan en sus vidas y las decisiones
que deben tomar al respecto y como estas pueden cambiar el rumbo de la historia
y a veces, del carácter de los propios personajes. Un ejemplo de ello es la
narración de la construcción de la Torre Eiffel y la exposición Universal, la
visita a pintores importantes de la corriente impresionista como es Monet, o
las guerras mundiales y la ocupación nazi en Francia. Se debe resaltar
que aunque los hechos que ocurren y algunos de los personajes que aparecen son
reales, las familias y personajes principales de la novela no lo son. Esto es
algo que el propio autor explica al terminar la novela.
Respecto a los protagonistas,
como ya he dicho, al tratarse de la vida de varias familias durante muchas
generaciones y siglos, hay muchos personajes conformando la trama, por lo que
solo os quiero mencionar a los personajes que mas me han gustado y se
corresponden con la trama principal del libro:
El primero de todos y que más me
ha gustado es Thomas Gascon, con el
que prácticamente se comienza la novela y con el que llegas desde su más tierna
juventud hasta su vejez. Es un personaje que se cría en el Maquis, un barrio
parisino con una reputación bastante baja y pobre. Es un hombre
sencillo, al que le gusta trabajar al aire libre y con unos ideales muy definidos y fuertes. No es exactamente una evolución de su personaje lo que
ocurre en la novela, pero hacia el final de la misma y toda la importancia que
tiene este personaje han hecho que disfrutase mucho la lectura y que se haya
ganado un rinconcito muy importante en mi corazón lector.
Otro de mis personajes favoritos
es Charlie de Cygne, un joven
aristócrata cuyo padre ostenta el título de vizconde. En Charlie si me
atrevería a decir que veo una evolución de su carácter de “niño mimado” a
joven que lucha por su libertad y la de su país y los ideales que siempre han
sido bandera en Francia de “Liberté, Égalité
et Fraternité”. También me gusta el papel que toma hacia el final de la
historia.
Madame Louise también es otro de mis personajes favoritos, pues
tiene un pasado muy interesante. Es
una mujer que se hace a sí misma, que acaba encontrando su lugar en el mundo
tras vivir experiencias muy atrayentes y sobre todo, que es fuerte y que sabe
que no necesita nada de un hombre, solo lo esencial. Su papel en la historia también es muy
importante y cuando me enteré de ciertas cosas que ocurren hacia el final… me
quede con la boca abierta.
Hay muchos personajes más que son
bastante interesantes, pero a resumidas cuentas esos tres son los que más me
han llamado la atención a la hora de leer la novela.
París es una novela que me ha
encantado, sobre todo en las partes en las que hablaba de la ciudad como tal, o la historia de algún lugar destacado como es por ejemplo
el Moulin Rouge, o por ejemplo las
menciones de sus reformas urbanísticas y arquitectónicas que se realizaron siglos atrás. También, al ser una
ciudad que ya conozco, al leer sobre ciertas partes de ella, calles o
avenidas concretas... me
parecía estar allí de nuevo.
¿La pega que le pondría al libro?
Su gran extensión. No me asustan los libros “gordos” por llamarlos de alguna
manera, pero sí que me acaban cansando un poco. La historia se empieza
a hacer pesada y en este libro, con tanto personaje, conseguía liarme. Aun así,
es la única pega que puedo ponerle porque por lo demás me ha dejado bastante
satisfecha.
¡Am! Antes de terminar esta
reseña, mencionar un dato que me parece muy significativo que aparece en los agradecimientos finales de
la novela. Al tratarse de una obra con cierto corte “histórico”
(a pesar de los personajes ficticios) el autor intenta aclarar algunos detalles
históricos que el mismo ha cambiado en el libro por razones que explica en esa
sección. Me parece algo muy bueno, pues hay gente que al leer una novela
histórica hace dos cosas: o se cree palabra por palabra todo lo que dice
(Código da Vinci ejem ejem) o al mínimo error histórico la cierran
criticándola. Ni hay que creerse todo lo que dice una novela por muy
“histórica” que sea, ni tampoco criticarla duramente si no es del todo fiel a
la historia. Simplemente hay que disfrutarla. Si quieres algo que cuente las
cosas como pasaron realmente palabra por palabra, es mejor leer ensayos o libros de historia en la que
los hechos estén contrastados con documentación real, no novelas de corte
histórico. Hago esta recomendación
porque en este tipo de novelas es muy probable encontrarse algo de ficción. En una novela vas a encontrar cientos de datos
inventados o añadidos, como por ejemplo son los diálogos, o las descripciones
de los ropajes etc. y por mucho que el autor se documente (hay algunos que
hacen verdaderas labores de investigación) no tiene porque ser exactamente fiel
a la realidad histórica.
Ya me he ido por los cerros de Úbeda. Como despedida, quisiera recomendar esta novela con la que se
pasa un rato realmente entretenido leyéndola a todo aquel que quiera darle una oportunidad, pero sobre todo se la recomiendo a
todos aquellos amantes de París como lo soy yo.
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